Apuntes de arte

Francisco de Zurbarán y el bodegón: equilibrio entre simplicidad y técnica

¿Cuánto sabes sobre la pintura del s.XX?

Francisco de Zurbarán es un pintor especialmente conocido por su pintura religiosa, pero hay otro género en el que destaca: el bodegón. A continuación, te explicamos la relación de Francisco de Zurbarán con el bodegón y por qué sobresalía en este género, te mostramos algunas de sus obras más destacadas y te contamos cómo su hijo Juan de Zurbarán sigue sus pasos.

zurbaran bodegon
Bodegón con cacharros, Francisco de Zurbarán, 1650. Imagen: Museo del Prado

Francisco de Zurbarán: sencillez y perfección geométrica

El pintor extremeño, fiel a la corriente tenebrista de principios del s. XVII, gozó de una gran popularidad hasta 1645, en el que las modas artísticas cambiaron y Murillo pasó a ser el artista de referencia. Zurbarán tenía una buena relación con otros pintores de la época, como Velázquez.

CTA - ESP - Text - Grandes maestros pintura

Tras una visita a Madrid a la que fue invitado para trabajar en las decoraciones del palacio del Buen Retiro, llevó a cabo sus obras más conocidas: los ciclos religiosos de las series monásticas de la Cartuja de Jerez o el Monasterio de Guadalupe. La fama de Zurbarán llegó incluso hasta América, donde trabajó casi exclusivamente en su época de decadencia, en la que fabricaba obras en serie. 

La manera en la que el pintor representa sus obras es desde un ángulo sencillo, directo y cotidiano, con sus conocidos efectos de luces y sombras heredados de Caravaggio. Destaca al pintar figuras individuales sin alusiones espaciales. Este es uno de los motivos por los que Zurbarán y el bodegón encajan perfectamente: los bodegones son composiciones sencillas, creadas con un gran rigor geométrico. Zurbarán tiene una manera peculiar de representar cada motivo dentro de la obra: los lleva a cabo con gran minuciosidad, pero aislados de la propia escena, lo que a veces resulta incoherente. 

Bodegón con cacharros, 1950

Este bodegón se considera prototípico del Siglo de Oro español. De izquierda a derecha, se exponen varios recipientes diferentes: una salvilla de peltre (que sirve para guardar copas o tazas) sobre la que se encuentra un bernegal de plata sobredorada, una alcarraza trianera (un tipo de jarra de barro que refrescaba el agua), un búcaro de Indias y, por último, otra alcarraza de triana sobre un plato de peltre.

Los efectos de luces y sombras realzan los colores y volúmenes de los objetos, dotándoles de un gran realismo. Sin embargo, lo que hace única a esta obra es la ausencia del tiempo. Normalmente, los bodegones incluyen flores, comestibles, calaveras o relojes para dar coherencia a la obra. Pero, para Zurbarán, este bodegón se reduce a lo esencial, a representar con detalle las formas y los volúmenes de unos objetos que, por otro lado, no son habituales en todas las casas.

Naturaleza muerta con plato de membrillos, 1633-1635

zurbaran bodegon
Naturaleza muerta con plato de membrillos, Francisco de Zurbarán, 1633-1635. Imagen: Museu Nacional d’Art de Catalunya

Este bodegón es una obra de una gran sencillez en la que aparecen cuatro membrillos sobre un fondo negro. Un foco de luz ilumina los membrillos, que se reflejan en el plato sobre el que están colocados. Los estudios radiográficos de la obra llevan a pensar que se podría haber recortado de otra tela más grande, posiblemente una representación religiosa, para convertirla en un cuadro independiente.

Juan de Zurbarán, el bodegón y su temprana muerte

El hijo de Francisco de Zurbarán, Juan de Zurbarán, heredó de su padre la técnica pictórica del bodegón. Aunque murió de manera muy temprana debido al brote de peste que asoló Sevilla en 1649, se convirtió en uno de los especialistas en bodegones más reconocidos de la ciudad.

Los juegos de claroscuros, el rigor geométrico o el detalle en las texturas y contornos recuerdan a la obra de su padre, aunque Juan de Zurbarán sabe desarrollar rasgos pictóricos propios, como los detalles decorativos para los que se inspira en famosos bodegonistas de la corte como Juan van der Hamen.

zurbaran bodegon
Bodegón con limones, Juan de Zurbarán, 1640. Imagen: Academia Colecciones

Tanto para Francisco de Zurbarán como para Juan de Zurbarán, el bodegón es una manera de expresar su depurada técnica y su minuciosidad en las formas y detalles, que dan lugar a un estilo propio, sobrio y de gran calidad.

CTA - ESP - Post - Grandes maestros pintura

Quizá te puede interesar...

Deja un comentario

No hay comentarios

Todavía no hay ningún comentario en esta entrada.

¿Vols veure el contingut en català?