Apuntes de arte

3 artistas clave de la escultura modernista en Cataluña

¿Cuánto sabes sobre la pintura del s.XX?

El modernismo, que tuvo lugar entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX, fue un movimiento cultural del mundo occidental, cuya influencia en la arquitectura y en la decoración fue especialmente determinante. En este post te contamos más sobre la singularidad del modernismo y de la escultura modernista en Cataluña.

El modernismo en Cataluña

Lo que en otros países se denominó Art Nouveau, Modern Style, Jugendstil o Stile Liberty, en Cataluña se conoce como modernismo, palabra usada por primera vez en Cataluña en la revista L’Avenç en 1884, cuando unos aún desconocidos Ramón Casas y Santiago Rusiñol presentaron obras que resultaron controvertidas por la crítica.

Entre las características principales del modernismo destaca el predominio de la línea curva sobre la recta, la gran riqueza decorativa de sus obras, con gran profusión de detalles, el uso de la asimetría y de los motivos vegetales.

En Cataluña, el gran arquitecto que colocó este movimiento a la vanguardia del arte internacional fue Antoni Gaudí, entre cuyas grandes obras destacan la Casa Batlló, la Casa Milà, el Park Güell o la Sagrada Familia.

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En cuanto a la escultura modernista, uno de los grandes artistas catalanes fue Josep Llimona, sin por ello olvidar nombres como los de Enric Clarasó, Eusebi Arnau, Miquel Blay y Agustín Querol, que frecuentemente integraron su obra en la arquitectura modernista.

Mientras que, por lo que se refiere a la pintura, el arte modernista entró en decadencia a principios del s. XX, la escultura modernista y la arquitectura aún perduraron muchos años.

3 artistas clave de la escultura modernista en Cataluña

Josep Llimona i Bruguera

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El desconsol, Josep Llimona, 1907. Imagen: Enciclopèdia.cat

Josep Llimona, considerado el principal creador de la escultura modernista catalana, destaca por poseer un estilo propio, que une el erotismo de sus numerosos desnudos femeninos con la agresividad de las figuras masculinas.

En el año 1880 marchó a estudiar a Roma, donde asistió a la academia Gigi y trabajó en el taller de Enric Serra. Ese mismo año acabó Patricio romano (Museo de Arte Moderno de Barcelona) y el esbozo ecuestre para Ramón Berenguer el Gran (cuya versión definitiva está en la plaza de Ramon Berenguer de Barcelona).

A su regreso a Barcelona, realizó relieves para el monumento a Colón, así como diversas obras para la Exposición Universal de 1888, en la que participó como expositor, obteniendo la medalla de oro por la estatua ecuestre romana.

En este contexto se ubica la realización, en 1891, de una de sus obras clave: la cabeza femenina Modestia, que le supuso ser considerado uno de los creadores más aclamados de la escultura modernista en Cataluña.

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Modestia, Josep Llimona, 1891. Imagen: Museu Nacional d’Art de Catalunya

En el año 1900 presentó una exposición de dibujos de desnudos femeninos, un tema que a partir de ese momento trataría a menudo. Al año siguiente murió su esposa, lo que acentuó su carácter introvertido.

En los años siguientes llevó a cabo diversas obras públicas y encargos, sobre todo para monumentos funerarios. Fue durante estos años, en la Exposición Internacional de Bellas Artes de Barcelona de 1907, cuando su obra Desconsol obtuvo el premio de honor.

Su distanciamiento del modernismo artístico favoreció su abrazo al novecentismo, del cual es buena muestra su grupo Cataluña y las ciencias, creado, en 1912, para la puerta de la Biblioteca de Cataluña.

En 1914 colaboró con Gaudí en el Primer Misterio de Gloria del Rosario Monumental del Monasterio de Montserrat, y en 1920 la Exposición de Arte de Barcelona le dedicó la sala de honor de escultura.

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Sant Jordi nu o Sant Jordi triomfant, Josep Llimona, 1924. Imagen: Paseo de Gracia

Una de sus mejores obras fue el Sant Jordi que realizó en 1924, de insólita postura en una estatua ecuestre.

Enric Clarasó

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Monumento a Jaume I (Palma de Mallorca), Enric Clarasó, 1916-27. Imagen: Enciclopedia.cat

El estudio de Enric Clarasó era lugar de reunión de artistas y fue origen de El Cau Ferrat. En esa época, hacia 1885, la obra de Clarasó se centraba en las imágenes funerarias, los retratos y las estatuillas de barro.

Trabajó en la decoración de la Exposición Universal de Barcelona de 1888, y expuso reiteradamente con Santiago Rusiñol y Ramón Casas.

La obra de Clarasó, abundante y diversa, se ubica en el modernismo (Eva, 1904, en el Museo de Arte Moderno de Barcelona) y en el naturalismo anecdótico (Forjador catalán, Cau Ferrat).

Entre sus obras destacan la estatua sepulcral Memento homo, que obtuvo la primera medalla en la Exposición Internacional de París de 1900, y el Monumento a Jaume I (1916-27), en Palma.

Eusebi Arnau

Eusebi Arnau fue, junto a Josep Llimona y Enric Clarasó, uno de los artistas más representativos de la escultura modernista.

Sus inicios escultóricos se ubican en el taller de los arquitectos Lluís Domènech i Montaner y Antoni Maria Gallissà, en 1888, realizando posteriormente trabajos para la Casa Amatller (1900), la chimenea de la Fonda España (1903), la copa de mármol de la Casa Garriga Nogués (1905), y el friso en relieve de la Casa de la Lactancia (1910).

Además, también realizó obras para el parque de la Ciutadella, el cimborrio de la catedral y el palacio de Justicia.

Esperamos que este post sobre la escultura modernista te haya resultado interesante y te haya acercado un poco más a este atractivo periodo del arte catalán qué es el modernismo. Si te ha inspirado, puedes hacer tu propia ruta modernista por la ciudad de Barcelona.

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