Apuntes de arte

7 cuadros del impresionismo que debes conocer

¿Cuánto sabes sobre la pintura del s.XX?

El impresionismo fue un movimiento estético, que tuvo sus inicios y desarrollo en Francia a finales del siglo XIX. De temáticas cotidianas, las obras se realizaban in situ, y a menudo en una sola sesión. En los cuadros del impresionismo no se mezclaban los colores en el soporte sino que, con breves pinceladas, se representaba cómo actuaba la luz sobre ellos, para que fuera el ojo humano el que mezclara los colores, obteniendo una apariencia más viva de la realidad.

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Los 7 cuadros del impresionismo que no te puedes perder

¿Te gustan los cuadros del impresionismo? Este post es para ti. En la siguiente lista destacamos 7 obras impresionistas interesantes:

  • «Impresión, sol naciente», Monet
  • “Mujer con sombrilla”, Monet
  • «En la terraza”, Renoir
  • “El almuerzo de los remeros”, Renoir
  • “Paseo a orillas del mar”, Sorolla
  • “Boulevard Montmartre de noche”, Pissarro
  • “Bailarina basculando (Bailarina verde)”, Degas

“Impresión, sol naciente”, Monet

cuadros del impresionismo
Impresión, sol naciente, Claude Monet, 1872. Imagen: Musée Marmottan Monet

Probablemente sea el lienzo más famoso de Monet: muestra el puerto de Le Havre a primera hora de la mañana y fue, sorprendentemente, pintado en pocas horas.

Cuando Monet exhibió su obra, que sorprendió por la libertad de diseño, en 1874, tuvo que buscar un título y, al considerar que no podría pasar por una vista de Le Havre, le llamó Impresión. Así reflejaba el interés de los paisajistas por representar una atmósfera, una impresión, y no tanto una descripción de la realidad.

El crítico conservador Louis Leroy utilizó el título para criticar las aspiraciones de los jóvenes pintores apasionados por el aire libre. Jules Castagnary, defensor del movimiento, retomó el término dándole un valor positivo. Impresión, sol naciente es, pues, un símbolo del impresionismo.

“Mujer con sombrilla”, Monet

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Mujer con sombrilla, Claude Monet, 1875. Imagen: National Gallery of Art

Siguiendo la evolución de los cuadros impresionistas que, a finales de la década de 1860, representaban a personas comunes al aire libre, Monet mostró aquí su habilidad como pintor de figuras.

Mujer con sombrilla o Madame Monet y su hijo se pintó al aire libre, en una sola sesión de varias horas. Monet buscaba transmitir la sensación de una salida informal y para ello usó la pose y la ubicación de su mujer y su hijo, sugiriendo que interrumpieron el paseo mientras él capturaba el retrato.

La imagen se exhibió en la segunda exposición impresionista de 1876 y fue elogiada por su espontaneidad y naturalidad, que Monet consiguió con animadas pinceladas de colores vibrantes.

“En la terraza”, Renoir

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En la terraza, Pierre-Auguste Renoir, 1881. Imagen: Art Institute Chicago

En esta popular pintura, Dos hermanas (en la terraza), Renoir muestra el resplandor de dos hermosas jóvenes en un cálido y bonito día. El artista yuxtapone figuras sólidas, casi de tamaño natural, contra un paisaje que hace las veces de escenario, creando un reino de fantasía. La niña mayor posa en el centro del paisaje, mientras que la pequeña parece haber entrado en escena de forma más repentina.
El cesto de costura que aparece en la esquina inferior izquierda evoca una paleta, con los pigmentos puros que el artista utilizó para crear el resto de la obra.

“El almuerzo de los remeros”, Renoir

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El almuerzo de los remeros, Pierre-Auguste Renoir, 1880-1881. Imagen: The Phillips Collection

En esta obra, también conocida como El almuerzo de la fiesta en bote, Renoir inmortalizó a un grupo de amigos. El cuadro une en una sola imagen las tradiciones compositivas más respetadas de la pintura de figuras, la naturaleza muerta y el paisaje. Cuando se expuso por primera vez, en la Phillips Memorial Gallery en 1923, se la consideró “una de las pinturas francesas más famosas de los tiempos modernos”.

La mayoría de los modelos, todos amigos del artista, han podido ser identificados aunque, según escribió Marjorie Philips, “no importa mucho quiénes sean las figuras. Son todos los hombres, todas las personas ”.

“Paseo a orillas del mar”, Sorolla

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Paseo a orillas del mar, Joaquín Sorolla, 1909. Imagen: Museo Sorolla

Pintada en la playa de Valencia, esta es una de las obras más representativas de Sorolla. Destacan las largas pinceladas azules, malvas y turquesa, que muestran el agua y la arena de la orilla y las convierten en escenario de las delicadas figuras de la esposa y la hija de Joaquín Sorolla.

La ondulación de los vestidos, que sugiere la existencia de una brisa marina, da especial fuerza a la idea de fugacidad del momento. A esto también contribuye el encuadre claramente fotográfico que Sorolla le da a la obra, cuando corta la pamela de Clotilde y deja una franja vacía de arena a los pies de las mujeres.

“Boulevard Montmartre de noche”, Pissarro

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Boulevard Montmartre de noche, Camille Pissarro, 1897. Imagen: National Gallery

Este cuadro impresionista forma parte de una serie de 14 vistas del boulevard Montmartre que Pisarro pintó en 1897, y es la única muestra de pintura nocturna del artista. A Pissarro le interesaba mostrar los diferentes tipos de luz artificial en el pavimento mojado, para lo cual utilizó pinceladas casi abstractas, que aplicó como un conjunto de manchas que sugerían la multitud, el tráfico y las luces de la ciudad.

Pintar Boulevard Montmartre de noche supuso un desafío técnico, al resolver la perspectiva desde un elevado punto de vista, y un reto, ya que siempre pintaba en el campo a la luz del día.

“Bailarina basculando (Bailarina verde)”, Degas

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Bailarina basculando (Bailarina verde), Edgar Degas, 1877-1879. Imagen: Museo Thyssen

En este lienzo, también conocido como Bailarina verde, Degas se centra en el mundo de la danza, que consideraba interesante por ser un excelente vehículo para estudiar el movimiento.

El lienzo muestra una sola bailarina de cuerpo entero, lo que deja a la imaginación el resto de la escena. La influencia de la fotografía y los grabados japoneses llevan a Degas a crear una imagen descentrada, mostrando que la realidad es transitoria e incompleta.

Degas era especialista en los trazos rápidos, con los que muestra la fugacidad de la acción. Además, los gestos veloces de las bailarinas sugieren movimientos rápidos, reforzando así la instantaneidad de la escena.

Esta es una selección de los cuadros del impresionismo más destacados, con la que esperamos que hayas descubierto, si aún no lo habías hecho, este movimiento. Ahora, si lo deseas, puedes profundizar en estos y otros autores impresionistas, creadores de un gran estilo pictórico.

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